27 abr. 2017

El transporte de los niños indios para ir a la escuela


Por: Rachel Haynes



India, un país con grandes contrastes. Aquí vemos la manera de transporta a los niños en edad escolar a sus respectivos establecimientos. Todos los días asistente a la escuela primaria, desde los 4 años transportados en estos improvisados autobuses escolares que no dejan de ser una caja de lata montadas en un triciclo.





Las bicicletas son conocidas por albergar hasta 10 niños a la vez y, a primera vista puede ser que le recuerde a un gallinero con ruedas pero para estos niños es un medio de transporte, y el método más accesible para tener acceso a sus escuelas, debido a la distancias que tienen que ir.


















Fuente bibliográfica
HAYNES, RACHEL HAYNES, 2017. The Tin Can School «Buses» of India. Messy Nessy Chic [en línea]. [Consulta: 27 abril 2017]. Disponible en: http://www.messynessychic.com/2017/03/30/the-tin-can-school-buses-of-india/. 

25 abr. 2017

¿Por qué escribimos?

Por: Alberto Piernas 



Hoy me hice una pregunta tan sencilla como compleja: ¿Por qué escribimos? Porque nos gusta, pensé en un primer momento. Pero no me pareció una respuesta convincente, y claro, te pones a pensar y la lista puede llegar a ser interminable. Por suerte, las palabras de George Orwell y algunas divagaciones propias me han ayudado poco a poco a vislumbrar algunas respuestas para la que es una de las cuestiones más universales de nuestro tiempo.

¿Son cuatro los motivos por lo que escribimos?


Te sientas una noche y comienzas a teclear en el ordenador; a veces la frase consigue completarse y fluir, dando paso a un texto, AL texto, pero otras apenas avanzamos. Y aún así, a pesar de las torturas y euforias a las que está destinado el escritor y cualquier persona que cultive un tipo de arte, seguimos haciéndolo sin  preguntamos realmente por qué. Yo a veces desisto, por falta de tiempo, por no terminar de potenciar una idea, me digo que otra vez será y aún así vuelvo, como el niño al que ha regañado su madre, a teclear y teclear. Y no sabes por qué, pero no puedes evitarlo.

Unos dirán que escribimos por amor al arte, otros por dinero, por camuflar verdades bajo mentiras, por recrearnos en una segunda vida, porque es una enfermedad, porque necesitamos dejar testimonio, porque queremos que alguien recite un verso nuestro cuando ya no estemos . . . Y ha sido mientras reflexionaba cuando me he topado con estos convincentes cuatro motivos de George Orwell para escribir, recogidos en su ensayo Why I Write:



Puro egoísmo
El deseo de parecer inteligente, de que se hable de él, de ser recordado después de la muerte, para ganar de adultos a los que le desairaron en la infancia, etc, etc. Es una patraña fingir que esto no es un motivo, y uno poderoso. Los escritores comparten esta característica con científicos, artistas, políticos, abogados, militares, hombres de negocios con éxito -en fin, con toda la corteza superior de la humanidad. La gran masa de los seres humanos no son extremadamente egoístas. Después de los treinta años abandonan casi del todo la noción de que son individuos -y viven principalmente para otros, o simplemente se ahogan bajo la servidumbre. Pero también hay una minoría de personas con talento, voluntariosos que están decididos a vivir su propia vida hasta el final, y los escritores pertenecen a esta clase. Los escritores serios, debo decir, son en general más vanidosos y egocéntricos que los periodistas, aunque menos interesados en el dinero.

El entusiasmo estético
La percepción de la belleza en el mundo externo, o, por otra parte, en las palabras y su correcta disposición. Placer en el impacto de un sonido a otro, en la firmeza de la buena prosa o el ritmo de una buena historia. El deseo de compartir una experiencia que uno siente es valioso y no debería perderse. El motivo estético es muy débil en muchos escritores, pero incluso un panfletario o un escritor de libros de texto tendrán palabras y frases favoritas, que apelan a él por razones no utilitarias; o siente poderosas sensaciones sobre la tipografía, el ancho de los márgenes, etc. Por encima del nivel de una guía de trenes, ningún libro está libre de consideraciones estéticas.

El impulso histórico
El deseo de ver las cosas como son, de averiguar los hechos verdaderos y almacenarlos para el uso de la posteridad.

El propósito político
Usando la palabra “política” en el sentido más amplio posible. El deseo de empujar al mundo en una dirección determinada, de alterar la idea de los demás sobre la clase de sociedad a la que deben aspirar. Una vez más, ningún libro está realmente libre de sesgo político. La opinión de que el arte no debería tener nada que ver con la política, es en sí misma una actitud política.

Se puede ver que estos impulsos han de estar en guerra los unos contra los otros, y cómo deben fluctuar de persona a persona y de tiempo en tiempo.

¿Dijo Orwell verdades como templos? ¿Crees que existen otros motivos por los que escribimos?


¿Por qué escribes tú?


Fuente bibliográfica
PIERNAS, ALBERTO, 2017. ¿Por qué escribimos? Actualidad Literatura [en línea]. [Consulta: 25 abril 2017]. Disponible en: https://www.actualidadliteratura.com/por-que-escribimos/. 


Cómo y para qué quieres ser buena persona



¿Para qué quieres ser buena persona? ¿Quieres construir relaciones fuertes y vivir a gusto contigo mismo?

¿O quieres dar gusto a los demás, como una “buena persona”, para quedar bien con ellos?
En esta entrada procuraremos hacer un retrato realista de la buena persona y reflexionaremos sobre si compensa (o no) ser buena gente.

1. ¿Cómo es una buena persona?

Todos tenemos un conocimiento intuitivo de la buena persona.
Desde que somos pequeños, hemos escuchado: “Juan es buena persona.” Y hemos asociado la cualidad de “bueno” a acciones amables y bondadosas en favor de los demás.
Utilicemos ese conocimiento para describir a la buena persona. Quizás, en el retrato mental que tú haces, la asocies a unas cuantas acciones como estas.

➜ ¿Qué hace una buena persona para ser “buena”?

  • Respeta la Regla de Oro. Es esa que dice: Trata a los demás como querrías que te trataran a ti.
  • Respeta la Regla de Plata, que es como la anterior, pero al revés: No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti.
  • Escucha a los demás con paciencia.
  • Muestra un interés sincero por la gente. Les hace preguntas. Intenta ver las cosas desde su perspectiva (eso es empatía).
  • Es amable. Se le nota, además, en esos pequeños gestos que todos recibimos con agrado: saludar con una sonrisa, decir “gracias”, utilizar el “por favor”, etc.
  • Cuida de sus relaciones importantes. Las valora. Las fortalece con pequeños gestos cotidianos y con acciones mayores, cuando los suyos la necesitan.
  • Muestra consideración ante las necesidades de otras personas. Es sensible ante tales necesidades. Incluso, a la hora de tomar sus decisiones, la buena persona trata de que otros no salgan perjudicados.
  • Ofrece su opinión sin imponerla como la más acertada.
  • Otorga el beneficio de la duda.
  • Apoya y ayuda a los demás, en lo que esté en su mano. Coopera para hacer del mundo un lugar mejor.
  • Anima a la gente. Comparte y extiende la alegría. Hace cumplidos a los demás. Celebra sus buenas noticias.
  • Habla bien de los demás, cuando tiene algo positivo que contar.
  • Muestra tolerancia a las diferencias. Trata a las personas con respeto, independientemente de su edad, género, nacionalidad, estatus social, etc.
  • Siembra paz, en lugar de conflicto y discordia.
  • Perdona. Incluso cuando la ofensa es grande, trata de dejar atrás el resentimiento cuando está lista para hacerlo.
  • Comparte. La buena persona da porque le nace hacerlo y también recibe con generosidad.
  • Practica la honestidad. Sus palabras son de fiar.
  • Practica la lealtad, hacia sus valores y hacia la gente que es importante para ella.
  • Asume su responsabilidad, en los errores que cometa o en las situaciones en las que se vea envuelta. Opción preferible a quejarse, culpar a otros… y acciones similares que conoces.
  • Se acepta. Se respeta. Se quiere. Es buena persona también para sí misma.
  • Etc.

➜ ¿Qué esperas tú de una buena persona?

Seguramente te reconozcas a ti mismo en unas cuantas acciones de esa lista, porque el mundo está lleno de personas que hacen cosas buenas. Pero no de personas perfectas.
1. Una buena persona comete errores.
Se equivoca, como cualquiera. A veces es amable u honesto con quien no debe. Otras, desconfía de los suyos. Le falla la paciencia. Etc.
2. Una buena persona hace cosas malas.
De tanto en tanto, toma decisiones que se apartan de lo virtuoso.
Porque no es una santa, sino una persona que trata de tomar decisiones que van en la línea de la bondad. Y, como a la mayoría nos pasa, puede desviarse del camino que elige.
3. Una buena persona NO es la que dice que sí a todo.
Decir que NO puede ser bueno para ella, pero es malo para ti, porque no es lo que esperas.
También es malo para mí, si espero que esté ahí siempre que la necesite y no estoy dispuesta a hacer lo mismo. La buena persona no tiene porqué tolerar ese abuso.

gente


➜ Oooohh… Las expectativas…

Esperamos que los demás sean buenos. Que no nos juzguen. Que nos traten con respeto y consideración. Y, si puede ser, con cariño y algodoncitos.
Mientras tanto, nosotros decimos: “la gente es mala” (porque no hace lo que nos gusta). Y nos quedamos tan anchos. Juicio rápido. Consideración, cero. Y de cariño, ni hablemos.
Hay expectativas sobre los demás que son muy poco realistas. Cada cual tiene sus valores, sus preferencias y sus prioridades. Y no van a encajar con las nuestras todo el tiempo.
Eso no quita que las buenas personas sí existan. Tú eres una de ellas cuando eliges comportarte bien con los demás y contigo mismo.
Y seguirás siendo buena persona si te equivocas, si das algún mal paso o si no le das a la gente todo lo que espera.

2. ¿De qué sirve ser buena persona?

Hay buenas personas que eligen serlo para ganar la aprobación de los demás. También esperan que tratando a los demás con “algodoncitos”, ellos se comporten de un modo similar.
Naturalmente, sufrirán decepciones a sacos.
La buena persona que no sufre decepciones es la que elige hacer el bien porque eso va de acuerdo con su forma de entender las relaciones. Es buena por convencimiento propio. Y, sí, le beneficia.
  • Primero, porque actúa de acuerdo con lo que piensa. Así se siente bien consigo misma.
  • Y segundo, porque construye vínculos sanos y fuertes con los demás.
Muchos preferimos estar cerca de personas que practican en la línea de las acciones que hay en la lista de arriba.
Preferimos estar en compañía de buenas personas, que nos traten con respeto y consideración, antes que al lado de alguien que acostumbra a tratarnos con la punta del pie.
Afortunadamente, no nos faltarán las buenas compañías.
En las relaciones, lo similar atrae a lo similar. Y, quienes queremos practicar la bondad, encontramos buena gente de quien aprender.

buena persona


3. ¿Quieres unirte a quienes intentamos ser buena gente?

Si te unes a la práctica de la bondad…
1) Te vas a sentir mejor, en general.
Compruébalo. Piensa ahora mismo en una buena persona que conozcas. Recuerda las cosas que hace y que dice.
Acto seguido, piensa en una persona “mala”, de esas que tienen por costumbre destruir, usar o pisotear a otros.
Contrasta las dos sensaciones. ¿Con cuál te sientes mejor?
Cuando estás pendiente de las buenas personas y no le das toda tu atención a la violencia, la traición, la corrupción, etc., te sientes mejor.
Y no estás despegando los pies de la realidad, ya que lo bueno también existe y es muy abundante.
2) Te vas a sentir mejor contigo mismo.
Prestar atención a la gente buena y a sus acciones, te ayuda a prestar atención a lo bueno que hay en ti y a sacarlo a la luz.
Gracias a eso, mejorarán tus relaciones y, también, la forma en la que ves el mundo. Dejará de ser una cloaca infesta, si ahora la ves así. Y todo ello redundará en que vivas más a gusto.
No, no me creas. Compruébalo. Aunque este punto va a llevar un poquito más de tiempo que el primero.
3) Vas a inspirar a la gente.
Serás una de esas personas en quienes se fijan tus amigos, tus hermanos, tus hijos… toda la gente con la que tengas contacto.
Otros aprenderán a ser buenas personas y a hacer del mundo un lugar más amable gracias a que tú eres un ejemplo vivo de ello. También es una ganancia a considerar, ¿no?
Eso es lo que te espera si decides practicar la bondad. A mí me parece que sale bastante rentable. Queda que tú lo experimentes por ti mismo y veas si los beneficios te convencen o no.

Fuente bibliográfica
CASANDRA, 2017. Cómo y para qué quieres ser buena persona. Tus Buenos Momentos [en línea]. [Consulta: 25 abril 2017]. Disponible en: https://tusbuenosmomentos.com/buena-persona/. 

22 abr. 2017

Día del Libro 2017: frases célebres de los libros más leídos de la historia



Este domingo 23 de abril se celebra el Día del Libro, en conmemoración de la muerte de dos escritores clave para la historia: Cervantes y Shakespeare. Además, la fiesta coincidirá con la celebración de Sant Jordi en Cataluña, donde es tradición regalar un libro y una rosa.

Desde El Quijote hasta El Señor de los Anillos, muchos han sido los best-sellers que han arrasado en ventas en todo el mundo, aunque es difícil determinar cuál es la cifra de lectura que han recogido cada uno. Un ejemplo es La Biblia, de distribución gratuita y de tal antiguedad que es prácticamente imposible conocer su éxito con exactitud.

Durante este fin de semana, las calles de las ciudades españolas se convertirán en un escaparate de la lectura, tanto de best-sellers antiguos como recientes. ¿Encontrarás en ellos alguna de estas frases?



- Cada libro, cada volumen que ves aquí, tiene un alma. El alma de la persona que lo escribió y de aquellos que lo leyeron, vivieron y soñaron con él. La Sombra del Viento (Carlos Ruiz Zafón).

- Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama. Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes).

- No puedo morir aún doctor. Todavía no. Tengo cosas que hacer. Después de todo, tendré una vida entera en la que morir. El Juego del Ángel (Carlos Ruíz Zafón).

- Y cuando te hayas consolado, te alegrarás de haberme conocido. El Principito (Antoine de Saint-Exupèry).

- El hombre llega mucho más lejos para evitar lo que teme que para alcanzar lo que desea. El Código da Vinci (Dan Brown).

- Luchar hasta el último aliento. Enrique VI (William Shakespeare).

- ¡Qué maravilloso es que nadie necesite esperar ni un solo momento antes de comenzar a mejorar el mundo! El Diario de Ana Frank (Ana Frank).

- No todo lo que es de oro reluce, ni toda la gente errante anda perdida. El Señor de los Anillos (J.R.R. Tolkien).

- La alegría causa a veces un efecto extraño; oprime al corazón casi tanto como el dolor. El Conde de Montecristo (Alejandro Dumas).

 - A pesar de ti, de mí y del mundo que se desquebraja, yo te amo. Lo que el Viento se Llevó (Margareth Mitchell).

- Sea un hombre o sea más que un hombre. Sea firme con su propósito y firme como una piedra. Frankestein (Mary Shelley).

- Mientras el corazón late, mientras el cuerpo y alma siguen juntos, no puedo admitir que cualquier criatura dotada de voluntad tiene necesidad de perder la esperanza en la vida. Viaje al centro de la tierra (Julio Verne).

- Es en las noches de diciembre, cuando el termómetro está a cero, cuando más pensamos en el sol. Los miserables (Victor Hugo).

- Nada hay en el mundo, ni hombre ni diablo ni cosa alguna, que sea para mí tan sospechoso como el amor, pues éste penetra en el alma más que cualquier otra cosa. El Nombre de la Rosa (Umberto Eco).

- Seas quien seas, hagas lo que hagas, cuando deseas con firmeza alguna cosa es porque este deseo nació en el alma del universo. El Alquimista (Paulo Coelho).

Fuente: http://www.20minutos.es/noticia/3017039/0/frases-libros-mas-leidos/#xtor=AD-15&xts=467263

21 abr. 2017

Día del libro: loas al libro (que no es solo lectura)

"A todo el personal del 84 de Charing Cross Road:
Mil gracias por su maravilloso volumen. Jamás he tenido un libro con todos los cantos dorados.  ¿Creerán ustedes que, además, me llegó justamente el día de mi cumpleaños?
Habría deseado que no hubieran sido ustedes tan excesivamente correctos dedicándomelo en un tarjetón adjunto, en lugar de escribir su dedicatoria en la guarda del propio libro. Pero ustedes son libreros, claro…, y se les nota: han temido que una dedicatoria manuscrita en el libro le hiciera perder valor…, cuando para su actual propietaria lo habría incrementado muchísimo".

84, Charing Cross Road. Helene Hanff.*


Todo se resume en esto: tantos libros y tan poco tiempo. Tantos buenos títulos esperando a que terminemos con el anterior para poder hincarles el diente. Ser un lector múltiple, simultanearlos, puede parecer indicativo de falta de paciencia y de ganas de ir por la vida avasallando, pero personalmente lo considero una bendición.

Sin embargo, no se trata tan sólo de la gracia de que un libro nos enganche, nos conmueva, nos enseñe, nos entretenga o cualquiera de las mil cosas, todas ellas legítimas, que podemos buscar en él. Existen muchas satisfacciones accesorias, además de las evidentes, que es justo ensalzar.

Hace tiempo, alguien me habló del placer que le provocaba no sólo el hecho de leer un libro, sino la tenencia física del objeto. Tomarlo en la mano, contemplarlo, la promesa de horas de dicha y solaz. Entendí perfectamente lo que quería decir.

Veamos.

Abrir la puerta de una librería y permitir con indolencia que la mesita de los más vendidos atrape inmediatamente nuestra atención. Recorrer, después, con la mirada, con parsimonia, las estanterías. Detenernos en una determinada sección o autor. Rozar los lomos con la yema de los dedos. Abrir uno, ojearlo y hojearlo. Respirar el olor a libro nuevo.
  
Biblioteca del Rijksmuseum (Ámsterdam). Foto: Ángela P.

Entrar en una biblioteca y sentir que el mundo entero se abre, gratis, frente a nosotros. Vernos desbordados por tantos libros, tantas posibilidades, y tan poco tiempo; la paradoja de la elección. Hacer una preselección, luego una selección más ajustada y, finalmente, llevarnos en préstamo todos los que se nos permita. Con dolor, dejar el resto, susurrando un “volveré” desgarrado.

Sentir empatía inmediata con otro lector en el metro. Enamorarse de una persona al ver las estanterías de su casa. Igualmente, descartarla definitivamente, de manera absolutamente inmisericorde, porque está claro que aquello no puede funcionar de ninguna manera. Comentar en Internet un libro con cualquier amable desconocido. Intercambiar sugerencias. Leer lo que leen nuestros enemigos. Admirarlos o despreciarlos por ello.

Buscar un libro para regalar. Dar vueltas y vueltas, cavilando, repasando los que nos gustaron en su día; comparar nuestro gusto con el del agasajado. Finalmente, consultarlo con el paciente librero. Llevarnos, además, otro para nosotros.

Irritarnos cuando interrumpen nuestra lectura; cuando es esta nuestra parada; cuando es esta nuestra estación. Cuando las obligaciones, las responsabilidades, nos alejan de nuestro objetivo vital (a fin y al cabo, no le pedimos más a la vida) y nos obligan a buscar el marcapáginas y a suspender la lectura. Pasar por nuestras tareas en una suerte de compromiso, anhelando el momento en que todo se detenga de nuevo y podamos regresar a nuestro libro.

Que nos regalen un libro. Por sorpresa y a traición; primorosamente envuelto y elegido aun con más esmero. Buscar instintivamente el ticket de compra por si tenemos que cambiarlo. Demasiados libros y tan poco tiempo; como para desperdiciarlo en lecturas poco placenteras. Que, en cambio, nos regalen un libro y resulte que nos encante; que se convierta en uno de nuestros preferidos. Y asociarlo, para siempre, a la persona que lo compró para nosotros.

Inaugurar un fin de semana o unas vacaciones con la mochila o el Kindle a rebosar. Desayunar con un libro, tomar el aperitivo con un libro, holgar perezosamente a la hora de la siesta, siempre acompañados de un buen libro. Quedarse leyendo hasta la madrugada porque, después de todo, al día siguiente no hay que trabajar.

Leer un libro en un día. Sentirnos, al terminar, un poco fuera del mundo, embotados (y con un leve dolor de cabeza). Saber que lo razonable sería tomárnoslo con calma, dejar que repose. Ser incapaces, sin embargo, de reprimir el impulso de coger otro de la pila. Que el ansia nos inunde el pecho, nos suba por el esófago y se aloje en nuestra garganta. No poder desprendérnosla, deshacernos de ella, curarnos de esa fiebre, más que empezando otro.

Tantos libros y tan poco tiempo. Tantos libros y tan poca vida.


 Resultado de imagen para 84, Charing Cross Road. Helene Hanff

Nota: En octubre de 1949, Helene Hanff, una joven escritora desconocida, envía una carta desde Nueva York a Marks & Co., la librería situada en el 84 de Charing Cross Road, en Londres. Apasionada, maniática, extravagante y muchas veces sin un duro, la señorita Hanff le reclama al librero Frank Doel volúmenes poco menos que inencontrables que apaciguarán su insaciable sed de descubrimientos. Veinte años más tarde, continúan escribiéndose, y la familiaridad se ha convertido en una intimidad casi amorosa. Esta correspondencia excéntrica y llena de encanto es una pequeña joya que evoca, con infinita delicadeza, el lugar que ocupan en nuestra vida los libros... y las librerías. 84, Charing Cross Road pasó casi inadvertido en el momento de su publicación, pero desde la década de los setenta se ha convertido en un verdadero libro de culto a ambos lados del Atlántico.

Fuente bibliográfica
P, Ángela., 2017. Loa al libro (que no sólo a la lectura). ritmos21.com [en línea]. [Consulta: 21 abril 2017]. Disponible en: http://www.ritmos21.com/873511815/loa-libro-lectura.html. 

20 abr. 2017

Maestro: Las diversas formas de citar un libro



Escribir es algo que nos gusta ¡a muchos! Algunos lo hacen de manera cotidiana, otros cuando hay inspiración y también hay muchos que lo hacen sólo por requerimientos escolares, sea cual sea tu gusto por la escritura es muy importante aprender a citar libros ¿por qué?, pues bien, cuando escribimos un ensayo, artículo o documento de cualquier tipo, debes dar el crédito apropiado al autor (a nadie le gusta que hagan propias ideas ajenas ¿o sí?), ya que todos los libros de los que saquemos información son propiedad intelectual de alguien más, y, de no hacerlo sería considerado plagio.

Existen muchas formas de citar un libro puedes utilizar la que más de agrade, ¡todas son apropiadas!

* Modern Language Association (MLA). Este es el estilo más utilizado dentro de las artes liberales y los departamentos de humanidades de las universidades.

* American Psychological Association (APA). Este estilo es utilizado en los departamentos de ciencias sociales de las universidades, y se utiliza cuando se escribe para la Asociación Americana de Psicología.

* The Chicago Manual of Style. Este estilo se usa para escribir artículos en literatura, historia y las artes.

Sin embargo, la mayoría utiliza el sistema APA


A continuación explicaremos cómo citar libros con el uso del Sistema para citas de la Asociación Estadounidense de Psicología, (APA).

El estilo APA tiene dos componentes inseparables: las citas dentro del texto y la lista de referencias. En las citas dentro del texto, como su nombre lo indica, se incluyen dentro del cuerpo del documento.

Requerimientos para crear una cita
La siguiente lista incluye la información básica que se necesita buscar al citar un libro y la ubicación de cada elemento.

1. Autor (cubierta del libro y portada)
2. Año de publicación (portada o en la página que la sigue).
3. Título (cubierta y portada)
4. Lugar de publicación (portada)
5. Editorial (portada o en la página que la sigue)

Citar referencias de libros en el texto y en la página de referencia. 
La APA (American Psychological Association) exige que las citas de libros se pongan en ambos lugares. Por ejemplo, si estabas citando el libro, The Epic of America, debes hacer referencia del texto con el título (en cursiva) y el año de la publicación: The Epic of America, (1931). También se cita correctamente el libro en la página de referencia con las reglas de formato específicas para citar autores, editores y libros:

* Citando libros:
Autor, AA (año de publicación). Título de la obra (en cursiva y en mayúsculas la primera letra de la palabra del título y la primera letra de la primera palabra en un subtítulo Ubicación: Editorial Por ejemplo: Susanka, S. (2007). La vida no es tan grande: Crea espacios de lo que realmente importa. New York, NY: Random House.

* Citando un libro editado sin autor:
Brown, C., & Smith, A. (Eds.). (2010). Cómo hacer widgets. Boston, MA: ABC Publishing.

* Citando un libro con tanto un autor y editor:
Gray, R. (2010). El camino a la gloria. A. Anderson (Ed.). Boston, MA: ABC Publishing.

* Citando un libro traducido:
Pierre, P. S. (1904). Un viaje a través de la mente. (T. Garvey, Trans.). New York, NY: ABC Publishing.

* Citando un libro que no es una primera edición:
Aiken, M. E., (1997). El estándar de oro (7 ª ed.). Chicago, IL: University of Chicago Press.

* Citando un artículo o un capítulo en un libro editado:
Lander, J. M., & Goss, M. (2010). Cómo el oeste fue resuelto. En T. Grayson (Ed.), las Montañas Rocosas y más allá (pp. 107-123). Nueva York, Nueva York: Simon & Schuster.

* Citando un volumen, obra editada:
Paulson, P. (Ed.). (1964). Diccionario de invenciones (Vols 1-6). Nueva York, Nueva York: Scribner.


¡Ahora ya lo sabes!, la próxima vez que te sea necesario citar, ya tienes varias formas de hacerlo.

Fuente bibliográfica
External Site | UN1ÓN | Guanajuato. [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 20 abril 2017]. Disponible en: http://www.unionguanajuato.mx/external?url=http://blog.maestrotvsnte.mx/como-cito-una-obra/. 

Conoce cómo la imagen personal puede influir para alcanzar el éxito



La imagen personal puede influir para alcanzar el éxito, ya que es un elemento que determina la manera en que los demás nos perciben en un entorno social.

La manera en que nos vestimos, los colores que usamos, las combinaciones que logramos y hasta la manera en que aportamos un estilo estético propio, hacen que esto tenga una influencia en las mentes de las demás personas, por eso la imagen personal puede influir para alcanzar el éxito laboral, empresarial e incluso amoroso.

La percepción y la idea que se crean las personas a partir de lo que ven sobre otro individuo, es fundamental para establecer las condiciones de interacción, por lo que una figura respetable generalmente viste de manera impecable, con ropa limpia y bien planchada, es elegante y sin tener que utilizar prendas muy caras, da la impresión de abundancia.

“A través de la imagen se puede demostrar qué tan capaz eres o todo lo contrario”, señala el sitio Entrepreneur, y agrega: “una persona que se cuida, que tiene uñas limpias, cabello sano y cutis saludable, activará en otros el sentido de la abundancia y la prosperidad, por lo que la persona será percibida como alguien inspirador y atrayente”.

De ahí que la imagen personal puede influir para alcanzar el éxito, o al menos es el reflejo de lo que un individuo aspira lograr y por eso es tan importante reflejarlo y transmitirlo a través de la ropa, la postura corporal y la manera en que nos comunicamos verbal y físicamente.

Pero toda apariencia física debe transmitir la esencia de las personas, que en teoría es única y por más cuidados que se ponga en lo exterior, una imagen falsa siempre será advertida y descubierta precisamente por las acciones que de manera casi irracional realizamos y que en el fondo, marcan la verdadera identidad de estos seres humanos.

“Lo más importante en el manejo de la imagen es la coherencia que haya entre la parte interna y externa. Una persona debe ser fiel a su esencia, demostrar por medio de la imagen su verdadera identidad y no utilizar la ropa como un caparazón o un disfraz”, señala Entrepreneur.

Así, la imagen personal puede influir para alcanzar el éxito cuando se trabaja de manera honesta, pero puede ser un arma de doble filo cuando solo se usa para aparentar, ya que tarde o temprano se descubrirán las incoherencias y esto marcara de manera negativa su credibilidad y honestidad.

Resultado de imagen para exito

Fortalece tu imagen profesional y abre nuevas oportunidades laborales, con esto tendrás mucha visibilidad y atraerás la atención de empresas y clientes.

Generalmente cuando se necesita de un nuevo empleo es cuando las personas  ponen atención en actualizar su hoja de experiencia y explicar los logros que han alcanzado, pero no esperes hasta ese momento y fortalece tu imagen profesional y abre nuevas oportunidades laborales desde ahora mismo.

Recuerda que el éxito se va conformando de pequeños logros que se acumulan en el camino, lo mismo que de posibles fracasos, por lo que en la medida en que se superen estas metas, en esa misma dimensión se puede ir haciendo público lo que haces y la trayectoria ascendente en tu área de acción.

De esta manera, fortalece tu imagen profesional y abre nuevas oportunidades laborales, ya que expresar de manera objetiva y sin petulancia eso que realices exitosamente a los que te rodean, es una forma de que las demás personas o empresas puedan dar seguimiento a tu carrera, y en caso de necesitar alguien con tu perfil, estarás en los primeros lugares en su lista de conocidos.

 “Comunicar las cosas de una forma no amenazante cuando promueves tu oferta usando frases como ‘soy apasionada’, ‘estoy comprometida con el trabajo’, ‘hice esto y aquello’ y ‘trabajé muy duro en esto’ hace que la gente responda al esfuerzo y entusiasmo”, explica el sitio Entrepreneur.

Fortalece tu imagen profesional y abre nuevas oportunidades laborales desde las redes sociales, ya que éstas se han convertido en plataformas en donde las personas intercambian información, buscan ayuda o incluso, espacios como Linkedin permiten mostrar toda tu experiencia para que comunidades de todo el mundo vean tu trabajo.


“Ahora que le has hablado a la gente sobre lo que haces y sobre tu marca, tienes que respaldarlo con evidencia dura. La prueba está en tu trabajo y la gente pedirá verlo. Actualiza tu sitio Web y los canales de red social constantemente”, recomienda el portal.

Fuente bibliográfica
ALQUICIRA, D.H., 2017. Conoce cómo la imagen personal puede influir para alcanzar el éxito. El Semanario Sin Límites [en línea]. [Consulta: 20 abril 2017]. Disponible en: https://elsemanario.com/negocios/201106/conoce-imagen-personal-puede-influir-alcanzar-exito/. 
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